martes, 13 de febrero de 2018

Machine Learning: Que es y para qué sirve

En estos tiempos donde todo tiene que ver con las TIC’s (Tecnologías de la información), el big data y la inteligencia artificial, hemos empezado a escuchar un nuevo término: Machine Learning. Pero, ¿qué cosa es realmente y como nos puede servir?


¿Qué es el machine learning?

La traducción al español de Machine Learning sería “Aprendizaje automático”, y como su nombre lo dice, es un tipo de inteligencia artificial (AI) que le da a las computadoras la capacidad de “aprender”, sin la necesidad de ser programadas previamente por un ser humano.
Este aprendizaje es posible debido a la capacidad de detectar patrones dentro de un conjunto de datos, de tal manera que el propio programa pueda predecir las probabilidades de ocurrencia de determinadas situaciones o resultados. Estos cálculos permiten que el programa “aprenda” continuamente, para generar resultados y decisiones confiables.
El principal propósito del Machine Learning es facilitar la toma de decisiones, ya que la capacidad de análisis, procesamiento de información y rapidez de las computadoras, es muy superior a la del ser humano.

¿Cómo funciona?

El Machine Learning se basa en algoritmos de aprendizaje automático. Un algoritmo es un conjunto de instrucciones o reglas bien definidas, que permite llevar a cabo una actividad mediante pasos sucesivos hasta obtener un resultado esperado. En el caso del Machine Learning, sus algoritmos se dividen en tres categorías:


- Supervised learning (Aprendizaje supervisado) 

Es el más utilizado y requiere de intervención humana para la creación de etiquetas en el histórico de datos de manera que la máquina pueda predecir un resultado probable a partir de las mismas.

- Unsupervised learning (aprendizaje no supervisado) 

Es menos común y utiliza datos históricos que no han sido etiquetados. El objetivo es encontrar patrones a partir del propio análisis de datos.

- Reinforcement learning (aprendizaje por refuerzo) 

La base del aprendizaje es el refuerzo. La máquina es capaz de aprender con base a pruebas y errores en diversas situaciones.

¿Para qué sirve?

El Machine Learning es un sistema basado en el procesamiento y análisis de datos, que se traducen en toma de decisiones y resultados esperados. Dicho esto, se puede aplicar en cualquier campo que maneje bases de datos lo suficientemente grandes y complejas. Algunas de las aplicaciones más comunes son:

  • Motores de búsqueda.
  • Diagnósticos médicos.
  • Predicciones económicas y bursátiles.
  • Sistemas de seguridad por reconocimiento biométrico.
  • Detección de fraudes.
  • Predicción y pronóstico de clima, tráfico, etc.


Las técnicas de Machine Learning abarcan un campo muy extenso, y son una parte fundamental dentro del Big Data. El número de técnicas y algoritmos cada vez será más extenso, y las aplicaciones a nivel práctico son inimaginables.

martes, 7 de noviembre de 2017

Consejos para la elección del hosting



Cuando decides que es momento de que tu negocio tenga una página web para empezar a ejecutar acciones de marketing online, siempre surgirán algunas dudas, más aun cuando es la primera vez que se realiza.

Una de estas dudas es acerca del hosting para tu página web.  Pero, ¿Qué es el hosting?
Un hosting es un servicio de alojamiento web que te permite instalar WordPress o cualquier otro CMS (Joomla, PrestaShop, etc) para empezar a crear tu página y que así la puedan ver todas las personas.

Además de alojar y mostrar tu web en internet, un hosting te permite tener cuentas de correo con tu nombre de dominio. Por ejemplo, podrías tener una cuenta para pedir información del tipo “contacto@taxirapido.com”.

Pero, ¿qué es un dominio? Básicamente, el dominio es el nombre que quieres que la gente escriba en su navegador de internet para llegar a tu web. Siguiendo el ejemplo anterior: www.taxirapido.com. Normalmente se elige el nombre del negocio o palabras clave sobre el tipo de producto o servicio que ofrece tu negocio.

Podríamos decir que comprar un dominio es cómo registrar una marca para que nadie más la pueda utilizar. Si alguien quisiera crear una web llamada igual que la mía, no podría hacerlo ya que la compré primero.

Una vez que ya tenemos decidido cual será nuestro dominio y lo hayamos adquirido, debemos pensar en cuáles son las características más importantes que debemos tener en cuenta al momento de decidirnos por un proveedor de hosting. A continuación te mencionamos algunas de las más importantes: 

Almacenamiento en discos sólidos SSD: Para que tu web cargue rápido necesitas que el hosting tenga discos SSD.

Capacidad suficiente de almacenamiento: Esto es el espacio que necesita tu web (imágenes, textos, etc). Normalmente con 1 gb tendrás más que suficiente.

Buena tasa de transferencia mensual: Cuando alguien visita tu página, el navegador descarga de tu web los textos e imágenes consumiendo datos. Al principio con alrededor de 50 gb tendrás de sobra.

Atención 24 horas 7 días a la semana: El soporte es un punto crítico a la hora de contratar un hosting. Si tu web sufre una caída o necesitas asistencia técnica, es desesperante que no te atiendan rápidamente. 

Sistema de copias de seguridad: A la hora de elegir hosting, uno de los aspectos decisivos que diferencia un buen hosting de uno regular, es que dispongas de un sistema de copias de seguridad automático y que se realice todos los días. De esta manera, si borras algo que no debes y desconfiguras la web, podrás volver atrás y arreglarlo en 5 minutos.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Enfoque en el valor del cliente


Partiendo de que todos los productos y servicios son copiables tarde o temprano, el único activo real y diferenciable de una empresa son sus clientes.

Algunos de los mayores errores que se cometen en la gestión empresarial, según Das Narayandas, se relacionan a la gestión de los clientes. Muchas empresas no le otorgan el verdadero valor al cliente al momento de elaborar su estrategia y esto repercute en la toma de decisiones y los resultados alcanzados.

Según el concepto y la estrategia de clientes que aplican, las empresas se pueden clasificar en:
- Empresas orientadas a un mercado de masas: Se caracterizan por orientarse al producto y no al cliente. Su objetivo es lograr la mayor cuota de mercado posible.
- Empresas orientadas a un segmento de mercado: Se caracterizan por orientar sus diferentes líneas de productos a segmentos de mercado diferentes. La gestión de marca se convierte en un instrumento importante.
- Empresa de descuentos: Para estas empresas no todos los clientes valen lo mismo y el objetivo es atraer a los más rentables. La política de precios es importante, en especial los descuentos, y también desarrollan estrategias de fidelización.
- Empresas que gestionan a sus clientes individualmente: La estructura y planificación de estas empresas están orientadas a realizar una gestión individual de los clientes para obtener la máxima rentabilidad de cada uno.

Esta clasificación no pretende determinar que lo correcto sea ubicarse en un grupo determinado. Lo importante es que cada empresa reconozca que le sirve más para su tipo de negocio y pueda gestionar sus recursos disponibles de acuerdo a lo que exige cada enfoque. Estos cuatro enfoques muestran una evolución de lo masivo a lo individual. Para logra esta evolución, es imprescindible aprovechar la información que brindan los clientes y establecer un nivel superior de interacción.
Cuando las empresas empiezan a aplicar una gestión avanzada de sus clientes, deben saber cómo transmitir al mercado los beneficios de su oferta y deben saber cuándo hacerlo, ya que cada cliente es distinto y cada cliente debe ser gestionado de manera diferente.

Las empresas deben aprender a desarrollar una relación equilibrada con el cliente a lo largo de su ciclo de vida. Inicialmente será más importante lograr atraer su atención con el objetivo de lograr mayor cuota de mercado, sin importar los beneficios que esto genere. Luego, a medida que la relación se prolongue, los beneficios crecerán con nuevas ventas y estas podrán dispararse a largo plazo mediante técnicas de venta cruzada.

Este desarrollo potencial del cliente no ocurre en el corto plazo. A lo largo de la construcción de una relación con el cliente, surgen diferentes fases por las que el vínculo del cliente con la empresa atraviesa. Estas fases son muy distintas y lograr el éxito en cada una de ellas no es fácil:

- Fase 1 (venta de productos): El factor clave es la eficiencia operativa en las ventas.
- Fase 2 (venta de servicios de valor añadido): Los factores clave son la selección de proyectos y la competencia en su gestión.
- Fase 3 (venta de innovación en el negocio): El factor clave es la capacidad de garantizar resultados a través de la confianza a nivel ejecutivo.
El cliente y no el producto es la pieza clave en este tipo de estrategias. En esta propuesta de gestión de clientes, el valor de los mismos es el aspecto más importante que debe vigilarse.